Homenaje a Walker y Ardiles

El sábado 19 de marzo realizamos este homenaje a Hugo Ardiles y Orlando Walker, víctimas de la Triple A en Bahía Blanca, como continuación del emplazamiento de marcas de la memoria en toda la ciudad y la toma simbólica del espacio público.

Creemos que el rescate del pasado es un elemento fundamental en las políticas de la memoria tendientes a no olvidar. Frente a la construcción de “olvidos públicos” como política estatal, vemos la necesidad de articular formas rememorativas sobre nuestro doloroso pasado reciente en las que se le otorgue sentido, en las que se pueda hablar de un trabajo activo de la memoria, determinándose las responsabilidades que llevaron a la desaparición de 30.000 compañeros.

El accionar represivo de las fuerzas del terrorismo estatal comenzó su desarrollo en nuestro país antes del 24 de Marzo de 1976, de la mano de la autodenominada Alianza Anticomunista Argentina (TRIPLE A), asesinando en nuestra ciudad a más de 40 vecinos a partir de septiembre de 1974.

Bahía Blanca se debe así una reparación a su propio pasado. Entendemos que el rescate de las huellas es parte de una lucha por nuestra identidad, un retorno a esos sueños destruidos y proyectos naufragados de toda una generación. El espacio público de nuestra ciudad debe erigirse como un ámbito de Memoria y Justicia donde nos encontremos todos los bahienses.

La colocación de marcas implica el reconocimiento por parte del Estado no sólo de sus responsabilidades sino la sedimentación de una memoria colectiva que reclame por verdad y justicia.

Y en este camino la ciudad se acerca al hecho histórico más importante con relación a la justicia, que significa juzgar con todas las garantías jurídicas, que nunca tuvieron sus víctimas, al primer grupo de genocidas que actuaron en jurisdicción del Comando del V Cuerpo de Ejército desde el Centro Clandestino de Detención “La Escuelita”

De esta forma homenajeamos a Orlando Walker y Hugo Ardiles, obreros de la construcción, asesinados por la Triple A en 1975 y cuyos cuerpo aparecieron en el empalme de las rutas 33, 35 y 3 sur.

Juicio y castigo a todos los culpables

Cárcel común a todos los genocidas

Aparición con vida de Jorge Julio López

30.000 compañeros desaparecidos ¡Presentes!

COMISIÓN DE APOPOYO A LOS JUICIOS POR DELITOS DE LESA HUMANIDAD EN BAHÍA BLANCA

Hugo Ardiles y Orlando Walker

Hugo Norberto Ardiles y Orlando Walker eran dos albañiles oriundos de la Pampa que fueron acribillados por un grupo armado el 24 de julio de 1975, en Bahía Blanca, en el camino de empalme de las rutas 33, 35 y 3 sur.  Se sospecha que los autores habrían integrado un grupo parapolicial de los que asolaron las calles de esa ciudad bonaerenese.

Ardiles nació el 13 de octubre de 1950 en Rolón; Walker era oriundo de Jacinto Araúz, donde nació el 24 de julio de 1952. La familia de Ardiles emigró, primero dentro de La Pampa y después hacia otras ciudades buscando trabajo. Estuvieron en la salina La Porteña, en General San Martín, y luego en Jacinto Arauz. Allí Hugo entabló amistad con Orlando Walker, que también empezó a trabajar en la construcción. Pero lo hacían separados.

En 1970, la familia de Ardiles se radicó definitivamente en Bahía Blanca. Hugo se quedó un año más en Arauz. Walker también decidió marchar a Bahía Blanca luego de cumplir con el servicio militar en el destacamento de Toay. Ambos ya trabajaban juntos en tareas de construcción. En 1975, Orlando tenía 23 años, estaba casado y tenía una hija que todavía no había cumplido su primer año.

Familiares de Ardiles recordaron que ambos pasaron esa madrugada por la confitería de la vieja terminal de ómnibus, situada en calle 19 de Mayo y poco después fueron hallados muertos.

Ambas muertes fueron atribuidas a grupos parapoliciales de la derecha bahiense por el tipo de armas utilizadas y la metodología empleada. También sus nombres fueron incluidos por las fuerzas de seguridad en los archivos de la División de Investigaciones de la Policía de Buenos Aires, la DIPBA, “sección política” y de inteligencia de la bonaerense, que se encargaba de la represión ideológica.

Un hecho que se relacionó con las dos muertes que recibió la madre de Ardiles cuando iba al cementerio para llevar flores a la tumba de Hugo. En el colectivo, al pasar por la calle Corrientes, ingresó una bala por una ventanilla, le pegó en cabeza y le provocó una herida superficial. Nunca se pudo comprobar la procedencia del proyectil, ni se investigó.

De los más de 40 casos de muertos por la violencia política, previa al golpe de Estado de 1976, hay varios hechos en los que se utilizaron los mismos métodos, la misma estructura y hasta los mismos actores.

Extracto del libro “El informe 14: la represión ilegal en La Pampa, 1975-1983”

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s