Murió impune el Laucha Corres

Según confirmó el fiscal Abel Córdoba, este mediodía murió sin condena el represor Julián Oscar “Laucha” Corres. Estaba internado en el Hospital Militar de la Capital Federal y se esperaba este jueves la declaración de un médico forense para resolver su vínculo con el juicio.

Nació el 6 de septiembre de 1952 en la ciudad de Córdoba. Hijo de Héctor Santiago y de Blanca Aurora Tortosa. Casado, de profesión teniente coronel retirado del Ejército Argentino. Tuvo su último domicilio en Gorosito 1246 de Bella Vista, partido de San Miguel, provincia de Buenos Aires.

Luego de fugarse de la Delegación Bahía Blanca de la Policía Federal Argentina -donde se encontraba detenido desde el 7 de julio de 2008-, y haber sido hallado el 18 de agosto de 2008, Corres cumplió prisión preventiva en el Complejo Penitenciario Federal 2 de Marcos Paz hasta que obtuvo la prisión domiciliaria por enfermedad.

Con el cargo de subteniente estuvo destinado a una de las divisiones del Departamento II “Inteligencia” del Comando V Cuerpo de Ejército, desde el 16 de octubre de 1975, luego de una temporada en el Regimiento de Infantería 21 con asiento en Las Lajas. Fue considerado “uno de los pocos sobresalientes para su grado”, durante los años 1976 y 1977, por parte de sus superiores: Walter Bartolomé Tejada, Jefe de la división en que revistaba Corres y Aldo Mario Álvarez, Jefe de Departamento II “Inteligencia” (prófugo con pedido de captura en esta causa).

En la región participó de operativos “antisubversivos”, realizó tareas de infiltración propias de la especialidad de inteligencia y actuó en el centro clandestino de detención “La Escuelita”, donde integraba las guardias siendo uno de los jefes al tiempo que ejecutaba sesiones de torturas e interrogatorios a las víctimas cautivas.

Quienes convivieron con él en la Casa de Huéspedes del V Cuerpo de Ejército, lo ubican –junto con Sosa, Casela, Masson y Méndez, por ejemplo- dentro del grupo operativo que hacía “habitualmente referencia a episodios de la lucha antisubversiva, tales como allanamientos, enfrentamientos, etc. Se referían al lugar donde eran llevadas personas detenidas en dichos operativo como a “La Escuelita…”. Según la causa, “Corres iba diariamente a la Enfermería del Hospital a retirar medicamentos para los detenidos en “La Escuelita”, los que le eran entregados previo registro en la planilla, por los enfermeros…”.

Testigos destacaron, respecto a sus tareas de inteligencia, la habitual informalidad de su vestimenta en el ámbito militar donde prima lo uniforme: “según sus propios comentarios se debía a su función de infiltrarse en grupos universitarios para procurar datos que le sirvieran para la detección de subversivos”. En el CCD “La Escuelita” Corres utilizaba el alias “Laucha” y el de “Jefe” para no ser identificado por sus víctimas, aunque fue reconocido por diferentes testigos.

La relación del alias “Laucha” con Corres fue reconocida por el propio imputado, quien en su declaración indagatoria pretendió limitar el ámbito en que utilizaba ese alias de cobertura al ámbito del colegio militar y otros de camaradería. Son abrumadoras y prácticamente unánimes las referencias de las personas que permanecieron en cautiverio en el campo de concentración local acerca de su presencia y actuación en diferentes circunstancias, todas ellas aterradoras y lesivas de la integridad física y psíquica de las víctimas.

Está probada la participación de Corres en los asesinatos de Hidalgo y Souto Castillo, protagonismo que le valió la condecoración por su accionar en ese procedimiento con la medalla “Al heroico valor en combate” y al “Herido en combate”. Esta situación lo sindica como coautor directo de ambos homicidios. También existen testimonios que dan cuenta de su presencia en la Unidad Carcelaria 4 de Villa Floresta.

Julián Oscar Corres permaneció en comisión en Bahía Blanca hasta el 14 de febrero de 1977, fecha en que se le dio el alta en el Regimiento de Infantería 19 con asiento en Tucumán, donde continuó formando parte del plan sistemático de represión denominado de “antisubversión”, ya que se sumó con su unidad, a partir de la integración de la Fuerza de Tareas “Aconquija” al Operativo Independencia que en 1975 había iniciado el general (R) Adel Edgardo Vilas.

Foto: Télam

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One thought on “Murió impune el Laucha Corres

  1. El Laucha Corres era primo hermano de otro Corres célebre: uno de los asesinos de Silvia Filler en Mar del Plata. Cuentan que recibió una sanción de parte de Acdel Vilas por marcar la cacha de su pistola por cada asesinato que realizaba. Nazi de pura cepa, tenía importantes contactos con la CNU y en especial con Raul Virglizzo, prófugo en la causa CNU.

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