Crónica de una detención anunciada

El denunciado Rabbi Baldi y el renunciado Olivera Pastor.

A fines de marzo los organismos de derechos humanos de Jujuy lograron la renuncia del juez subrogante Carlos Olivera Pastor. Lo identificaban con un fuerte sector del poder judicial cómplice del terrorismo de Estado. Los frenos estampados a las causas que tramitaba fueron incluso advertidos por la Procuración General de la Nación.

Pero una denuncia penal presentada por los fiscales Abel Córdoba y Antonio Castaño contra otros funcionarios judiciales y un camarista salteño que intervinieron en la detención y allanamiento del domicilio del represor del V Cuerpo Alejandro Marjanov, demuestra que la renuncia de Olivera lejos está de resolver las demoras.

La fiscalía pidió indagatorias contra setenta personas por hechos cometidos en Jujuy (no se cuentan los casi veinte fallecidos) y existen actualmente sólo diez procesados. Con estos datos la Unidad Fiscal que conduce Jorge Auat calificó a la jujeña como “una jurisdicción que presenta un déficit crónico” y reflejó “con claridad meridiana la desidia, el desinterés, frente a una demanda perentoria de celeridad en los procesos”.

En la denuncia presentada el 9 de abril, Córdoba y Castaño describen la actuación irregular de los distintos funcionarios judiciales que pusieron en peligro el éxito del procedimiento de detención del prófugo Alejandro Osvaldo Marjanov y el allanamiento de su domicilio en la provincia de Jujuy en el marco de la causa que investiga los crímenes del V Cuerpo de Ejército durante la dictadura.

El conjuez Pablo Guillermo Najar y el secretario del Juzgado Nº2 de Jujuy Juan González Prada “habrían incurrido en un retardo manifiestamente ilegal” al tramitar la detención y el allanamiento.

En tanto el integrante de la Cámara Federal de Salta, Luis Renato Rabbi Baldi Cabanillas habría “divulgado información acerca de las medidas procesales” vinculadas a la captura del prófugo y el allanamiento de su domicilio y “arrogándose facultades impropias, habría interferido en la implementación de la orden de allanamiento mencionada al indicar a las autoridades policiales encargadas de implementarla la modalidad con la que se debía hacer efectiva, para lo cual habría hecho valer ilegítimamente su condición de juez de cámara”.

La detención había sido solicitada por el fiscal Córdoba el 26 de agosto de 2009. Un par de días después el juez dictó la captura y ordenó tareas investigativas a la Policía de Seguridad Aeroportuaria.

En octubre de ese año el fiscal pidió el allanamiento de un domicilio en Buenos Aires y otro en Jujuy que fue rechazado por Álvarez Canale. Si bien los policías comprobaron que en la vivienda jujeña vivía un anciano de nombre Alejandro el magistrado quiso estudiar los títulos de propiedad.

Finalmente el 4 de febrero de 2010 se envió un exhorto al recientemente renunciado juez federal de Jujuy Carlos Olivera Pastor quien según la versión oficial estaba de licencia por lo cual se derivó la solicitud al juzgado de su colega Mariano Cardozo tres largos días después.

Cardozo se excusó por “razones de violencia moral” dado que tenía una amistad con Marta Rabbi Baldi, esposa del militar buscado, quien además había sido empleada suya.

El secretario judicial González Prada se comunicó con el abogado Pablo Najar, que figuraba en el listado de conjueces para 2010 por la Cámara salteña. Este prometió hacerse cargo del trámite a la brevedad pero ante un nuevo llamado se excusó, nueve días más tarde, “por tener una relación profesional y personal” con la familia Rabbi Baldi.

Veinte jornadas pasaron desde el pedido original del fiscal en Bahía Blanca cuando en Jujuy el conjuez Ramón Nebhen ordenó a la Policía Aeroportuaria la investigación. El represor no estaba en su domicilio pero en su basura se encontraron “ensayos de defensa dirigidos al juez Álvarez Canale”.

Olivera Pastor volvió de su licencia y autorizó el allanamiento que terminó suspendiéndose ante un inminente viaje de Marjanov y su señora a Bahía Blanca, para concretarse luego de su detención en el aeropuerto local.

Lo primero es la familia

Eran casi las seis de la tarde del martes 9 de marzo de 2010 cuando el inspector Néstor Herrera atendió el llamado del camarista salteño Rabbi Baldi Cabanillas.

El juez le dijo que estaba al tanto de las diligencias en torno a su cuñado Marjanov y le solicitó que “de cumplimentarse el allanamiento (…) se lleve a cabo con la mayor discreción posible, preservando los bienes materiales en la vivienda de su hermana”.

Al día siguiente Herrera allanó la casa de Marjanov. Allí se encontró con María Victoria Rabbi Baldi, “quien espontáneamente manifestó ser la hermana de la esposa del coronel Marjanov y declaró que estaba en conocimiento de la medida que se iba a llevar a cabo”.

Se secuestró en el domicilio una nota dirigida al juez Álvarez Canale, un relato referido a la causa V Cuerpo y “fotocopia de un escrito incompleto donde mencionaba a un tal Rivera Carlos Roberto y una nota dirigida al coronel Marjanov”.

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