Careo desigual

Para este martes desde las 16 en Colón 80 se espera el careo entre el imputado Mario Carlos Méndez y el ex colimba Félix Julián a pedido del represor que fue señalado por este último como el asesino material de Olga Souto Castillo en Fitz Roy 137. El testigo tendrá la obligación de decir verdad. El militar podrá mentir o callar a gusto.

La defensa del criminal había solicitado también carearse con Eduardo Hidalgo, a quien acusó de desarrollar una campaña de desprestigio en su contra e influenciar el testimonio de Félix- y con el ex estudiante de la ENET 1, Gustavo López, que lo acusó de ser uno de sus captores. Ambos fueron rechazados por el tribunal por “considerarlos de no utilidad”.

“En el trasfondo del pedido lo que subyace, es claro eso, es la noción de que este juicio ha tenido testigos que se han confabulado y se han puesto de acuerdo para perjudicar algún imputado en particular. Es la versión que vienen repitiendo las fuerzas armadas desde que ocurrieron los hechos, desde que hicieron los hechos”, explicó el fiscal Abel Córdoba.

En la audiencia anterior, Méndez aseguró que “no recibí la orden, ni fui, ni estuve” en el falso rescate de alumnos de la ENET 1 detrás del cementerio y argumentó que los chicos estuvieron en el Batallón de Comunicaciones 181 al cual no pertenecía.

“Un militar no está en capacidad de eso porque si lo llegara a haber prometido ese acto no legal, lo tendría que haber trasladado a una unidad militar, pero esa unidad no era la orgánica o donde estaba asignado ese oficial para el cual se sindica como que yo lo cometí”, se enredó.

Ante el pedido de aclaración del juez Martín Bava agregó que “en ningún momento participé de esa actividad ni ingresé a esa unidad” y respondió al fiscal Abel Córdoba que tampoco fue parte del operativo realizado en casa de Gustavo López para avisar a sus padres que su hijo iba a ser liberado.

En una entrevista con El Juicio desde la Calle días después de su declaración, López ratificó que “una de las personas que nos lleva es un subteniente, Méndez, estos hechos sucedieron hace 35 años pero en el juicio se me preguntó justamente por esta persona, si no podía ser otro nombre. Cosa que como dije puede ser porque la memoria es un hecho volátil y lo que queda es el olvido”.

“Pero yo tengo la certeza que esa persona que nos levantó atrás del cementerio era un subteniente Méndez. En un momento me dijo una frase que me quedó marcada que en verdad los que nos tenían eran los subversivos que querían hacer ver al Ejército Argentino como una fuerza asesina. Esa oración que me siguió toda la vida, realmente si la recorto y la pongo en ese contexto, estaba llena de realidad. Que el Ejército era una fuerza asesina en ese momento. El tipo me lo estaba diciendo en la cara”, recordó.

Inhibición voluntaria

A fines de la semana pasada el fiscal Abel Córdoba planteó ante el juez federal su inhibición para continuar interviniendo en la instrucción de los hechos que tuvieron como víctimas a integrantes de la familia Bustos.

La decisión surgió tras verse mencionado en algunos medios locales en el marco de la investigación que tiene como protagonista a la actual concejala Gabriela Bustos Arnst por el supuesto mal uso de viajes para personas de bajos recursos cuando era asesora en el Hospital Penna.

“En los últimos días se me ha involucrado en medios de difusión pública con un episodio supuestamente irregular relacionado con la funcionaria Gabriela Bustos Arnst, quien es hija de la víctima René Eusebio Bustos. En virtud de ello, planteo mi inhibición para continuar interviniendo en la instrucción de los hechos de María Marta, Raúl Agustín, René Eusebio y Rubén Aníbal Bustos, en tanto dicha situación no se esclarezca”, asegura la presentación.

Agrega que “en relación a Gabriela Bustos Arnst, aún cuando he mantenido con dicha persona una relación pública, de carácter intermitente e informal sin compromisos morales, deviene necesario manifestar terminantemente que, amén de no haber pertenecido a la esfera de lo constante, en ningún momento me ha originado un estado subjetivo que conmoviera la objetividad ni generara violencia moral ni espiritual para el ejercicio de mi función. Destaco que tampoco ocurre ahora”.

“Sin embargo, toda vez que se encuentra entre mis facultades evaluar la pertinencia de esta abstención voluntaria que insto en relación al interés preeminente para el resguardo del proceso y de la actuación requirente, formulo mi inhibición en los términos descriptos, aun cuando a mi respecto no se configura ninguna de las causales legales que rigen el proceso penal (Art. 55 CPPN y ccdtes), ni se ha producido un apartamiento de la actuación objetiva que caracteriza el desempeño fiscal”.

Por lo expuesto, Córdoba manifestó voluntariamente su inhibición “a fin de garantizar que continúen incuestionables tanto la actuación objetiva como el resguardo de la legalidad de quien representa al Ministerio Público Fiscal”.

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