Operativo en Villa Rosas

loydi pila marcelo nuñez

“Martínez Loydi ordenó seguirme”. “Pila era un perverso”.

Diana Fernández estuvo detenida por unas horas en Prefectura de Ing. White donde fue interrogada por sus actividades y opiniones políticas. Fue liberada a instancias de su hermano Enrique Alberto, oficial de dicha fuerza, y secuestrada nuevamente por integrantes del V Cuerpo de Ejército. Declaró el martes en el juicio Armada Argentina – BNPB.

Relacionó la persecución con su militancia en el centro de estudiantes de Biología de la Universidad Nacional del Sur y con su vínculo con la Juventud Universitaria Peronista a través de su pareja de entonces. Comprometió a los imputados Francisco Martínez Loydi, Pedro Alberto Pila y al fallecido impune Hernán Lorenzo Payba.

“Cierro con esto una etapa importante que me cambió la vida. Agradezco el estar viva y creo que ‘Nunca Más’ envuelve muchas cosas, no tenemos que olvidar pero, para mí sí ha sido muy importante perdonar. No hablo de caducidad de las penas ante un evento que no debería haber sido, como matar a alguien o secuestrar o torturar, si uno comete un delito debe pagar pero hace mucho tiempo que aprendí a perdonar porque eso me sanó muchas heridas”.

Compartimos audios de la entrevista realizada con El Juicio desde la Calle.

Diana Miriam Fernández divisó desde el colectivo el operativo que Prefectura Naval realizaba en el barrio Villa Rosas y el allanamiento de la casa en la que vivía con sus padres en Nicolás Levalle al 2300. Tomó otro trasporte hacia la sede whitense de la fuerza de seguridad donde trabajaba su hermano Enrique.

“Había vehículos, gente con uniforme. Cuando iba hacia White con el colectivo también había operativos en la zona de monoblocks. Había camionetas y camiones verdes. Primero encontré a mi papá que iba a ver si mi hermano necesitaba ropa o algo. Mi hermano habló con su jefe y decidieron que yo iba a hablar con la gente que estaba a cargo del operativo. El apellido del jefe es Rizzo”, declaró Diana.

En la requisa en la casa de sus padres, los represores habían encontrado un cuaderno con anotaciones y textos que Diana escribía. “Me interrogaron sobre si tenía actividades políticas y sobre las cosas que yo escribía. Le había llamado mucho la atención y lo consideró -a mi entender- algo muy grave para la situación política de ese momento, que yo tenía entre mis escritos copiada textual una canción de Violeta Parra”.

Al rato decidieron mandarla a su casa. “Mi padre iba en su auto y mi hermano conmigo en un vehículo oficial de marina con custodia. En el camino mi hermano tuvo una discusión muy fuerte con las personas que estaban en el vehículo, yo prácticamente iba con los ojos cerrados”, aseguró. Esa noche Diana conocería que el jefe del operativo conjunto entre la Armada y la Prefectura era el capitán Hernán Lorenzo Payba, imputado en la causa hasta su muerte impune.

“Cuando estábamos terminando de cenar, tocan timbre, abre alguien, y había dos personas uniformadas y armadas que habían saltado el paredón de la casa, una camioneta de las que usan las fuerzas de seguridad, dicen que nuevamente tengo que ser interrogada y me trasladan al V Cuerpo de Ejército”, relató la testigo.

En la sede militar fue interrogada y amenazada por varias personas que entraban y salían de una oficina grande. “En un momento, no era de día todavía, aparece mi hermano. Me llevan al auto, solo me acuerdo de una salida con una rotonda donde había muchas plantas, a él le hablaban firmemente, estaba muy nervioso, me dijo ‘Ahora quedás bajo mi total responsabilidad y acá me juego todo yo’.

Diana recordó que “había una ficha, como de fichero, de un tamaño más chiquito de una página A4 de cartulina. Estaba escrita a máquina, tenían montones de cosas escritas, no me acuerdo si eran una o dos. Empezaron a hacer mención que yo había vivido en calle Las Heras, nunca viví fuera de la casa de mis padres, que había participado en atentados, gente, una cantidad de hechos que por ahí conocía porque eran de dominio público. Un detalle que me llamó la atención y no me olvidé nunca fue que en la cartulina, sobreimpreso en rojo, tenía la cara del Che, como una silueta de la cara del Che”.

Fernández relacionó su secuestro con su militancia en el centro de estudiantes de Biología de la Universidad Nacional del Sur y su vínculo con la Juventud Universitaria Peronista a través de su pareja de entonces. “Después de treinta años que no lo vi más, un día se fueron de la ciudad, toda la familia, me enteré que estuvo un año detenido en Buenos Aires. No sabía si estaba vivo o muerto. Él tampoco sabía sobre mí. Él y su hermano eran activistas políticos. Participé con él de asambleas, de reuniones, cosas que se hacían en la UNS, por eso conocí gente también, porque compartía algunas de sus actividades más íntimas. Era inevitable que cuando pasó todo esto no se me distinguiera”.

“Sabía que cuando estuvimos gestionando el centro de estudiantes un auto Falcon de color naranja que tenía rayas laterales en negro había estado preguntando a algunos vecinos lejos de mi casa, pero en el mismo barrio porque un amigo de mi papá le contó. ‘Estuvieron preguntando por tu hija en mi casa, le dije que no sabía nada’. Ese Falcon era uno de los que se usaba para buscar gente”, manifestó.

Luego de su liberación, la persecución contra Diana continuó con intimidaciones en la calle y reiterados llamados telefónicos. Por eso, habló con su hermano prefecto y juntos concurrieron a la sede central de calle Moreno. “Vinimos a ver a un conocido de él que tiene mucho estima, no sé si fueron compañeros de promoción, era el oficial (Francisco) Martínez Loydi. Le pedimos si podía hacer algún tipo de control en el teléfono”, comentó la testigo e informó que desde entonces los llamados cesaron.

Mencionó también al imputado Pedro Alberto Pila. Su hermano Enrique se había “impresionado” con los relatos de Pila sobre “lo que hacían en los operativos”, por ejemplo, “el uso de las capuchas para las personas que iban a buscar”. “No sé si mi hermano tuvo que participar en un operativo, el comentario fue que nunca se prestaría a hacer lo que el otro hacía”, dijo.

“Cierro con esto una etapa importante que me cambió la vida. Agradezco el estar viva y creo que ‘Nunca Más’ envuelve muchas cosas, no tenemos que olvidar pero para mí sí ha sido muy importante perdonar. No hablo de caducidad de las penas ante un evento que no debería haber sido, como matar a alguien o secuestrar o torturar, si uno comete un delito debe pagar pero hace mucho tiempo que aprendí a perdonar porque eso me sanó muchas heridas. Empecé una vida nueva y me rearmé, seguí estudiando, trabajé, formé una familia, todos pagamos de alguna manera. Eso no quita que uno puede perdonar y la persona se puede arrepentir. Yo perdoné”, concluyó Fernández.

El testimonio de Diana Fernández en El Juicio desde la Calle.

“Necesitaba cerrar una etapa”: http://www.ivoox.com/diana-fernandez-1_md_3692888_wp_1.mp3″ Ir a descargar
La militancia en la UNS: http://www.ivoox.com/diana-fernandez-2_md_3692894_wp_1.mp3″ Ir a descargar
Sus detenciones: http://www.ivoox.com/diana-fernandez-3_md_3692900_wp_1.mp3″ Ir a descargar
“Martínez Loydi dio la orden de seguirme”: http://www.ivoox.com/diana-fernandez-4_md_3692898_wp_1.mp3″ Ir a descargar
“Payba era el jefe del operativo”: http://www.ivoox.com/diana-fernandez-5_md_3692901_wp_1.mp3″ Ir a descargar
“Pila era un perverso”: http://www.ivoox.com/diana-fernandez-6_md_3692914_wp_1.mp3″ Ir a descargar

2 thoughts on “Operativo en Villa Rosas

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