Sin audiencias

pto belgrano efemedelacalleTranscurre una nueva semana sin actividad en el juicio contra 25 represores imputados por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura en jurisdicción de la Base Puerto Belgrano. Mientras organismos de derechos humanos, abogadxs querellantes y el Ministerio Público discuten estrategias para acelerar las causas, en Bahía Blanca el debate oral se reanudará los días 5 y 6 de mayo.

La semana pasada el ex jefe de Operaciones y de Inteligencia de la Fuerza de Apoyo Anfibio, Gerardo Alberto Pazos, amplió su declaración indagatoria y el ex colimba José Ítalo Gariffo recordó la instrucción y participación en operativos “antisubversivos”. El ex contador de Prefectura Mario di Giorgio contó cómo acompañó a entregarse al entonces concejal rosaleño Aedo Héctor Juárez y el teniente de navío (r) Edgardo Luis Lanati respondió sobre contrainteligencia. Fiscalía y querellas pidieron investigar a los dos últimos por falso testimonio.

“No ocurría nada”

03b2e-pazosEl imputado Gerardo Alberto Pazos, ex jefe de Operaciones y de Inteligencia de la Fuerza de Apoyo Anfibio -principal grupo de tareas de la Fuerza de Tareas N° 2- entre el 24 de enero y el 19 de julio de 1977, amplió su declaración indagatoria durante la audiencia del martes 21 por la mañana.

El represor sostuvo que la FAPA no tenía relación con la alegada lucha contra la subversión, que personalmente estaba abocado al conflicto con Chile por el canal de Beagle y que no se le podía imputar haber integrado una asociación ilícita dado que pertenecía a la Armada, una fuerza legal que “de no ser así deberían ser imputados todos sus integrantes”.

A Pazos se lo acusa además por cuatro casos de secuestro, torturas y homicidios -desapariciones forzadas-, en algunos de ellos, según su exposición no pudo haber participado porque al momento de cometerse se encontraba como “observador militar” en Siria, Egipto e Israel: “éramos fuerzas de paz”.

Por otra parte, rechazó haber sido jefe de Inteligencia y opinó que la única acción que puede “confundirse” con una actividad de ese tipo pudo ser el “estudio pericial de un silo en Ing. White en 1977 que comprobó que su explosión había ocurrido por accidente.

-¿Usted tenía conocimiento de la existencia del Buque ARA 9 de Julio?, preguntó el juez Jorge Ferro.

No, no tenía conocimiento.

-Mientras estuvo en Puerto Belgrano, ¿conoció la existencia de actividades subversivas, desapariciones de personas, enfrentamientos entre las fuerzas armadas y presuntos grupos guerrilleros?

Sí, por supuesto. Leía los diarios y me enteraba de lo que pasaba pero en la zona donde estuve no recuerdo ningún caso. He hecho esfuerzos para tratar de recordar pero no me acuerdo. En la zona que yo estaba no ocurría nada.

“Bastante bien preparados”

El comerciante de Temperley José Ítalo Gariffo fue convocado en 1976 para realizar el servicio militar en la Armada. Luego de unos días en el Batallón de Infantería de Marina de La Plata fue destinado a la Compañía de Exploración el Batallón Comando en Puerto Belgrano.

Recordó que allí recibió instrucción sobre “lucha contra la subversión”: “Estábamos bastante bien preparados porque estábamos todo el día haciendo ejercicio para defendernos en caso de ataque de edificios hacia nosotros, uno que nos explicaba mucho era un cabo principal Béliz que había estado en Tucumán”.

Gariffo mencionó su participación en un operativo de control durante el cual “rodeamos Azul” y revisaron “casa por casa buscando a alguien, no sé quién, llevaron viandas para darnos de comer, estuvimos todo el día ahí”. Otra vez la columna de vehículos se dirigió a Río Colorado, “si mal no recuerdo se buscaba a Santucho, no estoy seguro, se hablaba de esa persona. Yo estaba en una orilla del río controlando los vehículos que entraban y salían”.

“No me acuerdo”

Aedo Juárez en FM De la Calle.

Mario di Giorgio trabajó en la Prefectura Naval de Ing. White entre 1974 y 1978 y fue convocado a dar testimonio sobre el secuestro del ex concejal rosaleño Aedo Héctor Juárez, profesor suyo, vecino y amigo de su familia.

Comentó que la captura ilegal del martillero fue el 24 de marzo de 1976: “Vivía pegado a la casa de mis padres, se vino a Bahía Blanca a presentarse a Prefectura. Mi madre me dijo que lo acompañara. Le comenté a mi jefe -Rizzo- y me dijo que había que llevarlo a Puerto Belgrano. Lo acompañé como a un amigo, me presenté, él quedó ahí y me retiré. Después no supe más nada”.

Un año después volvió a hablar con Juárez pero no “de este tema”. Si bien durante el cautiverio dialogó con familiares de su vecino, primero “creía” que había estado detenido y tras anoticiarse de los alcances de la figura del falso testimonio detalló que fue “un mes en la marina, otro en el Ejército, en Floresta y después lo llevaron a La Plata” y que “no lo trataron bien”.  Incluso recordó que su madre le comentó que “rompieron todo” en los domicilios de Juárez en Punta Alta y Monte Hermoso.

“¿El 24 de marzo hubo algún tipo de modificación en la rutina de Prefectura?”, preguntó el fiscal Nebbia. “Creo que estuvimos acuartelados, yo me encerré en mi oficina porque tenía mucho trabajo”, respondió di Giorgio y agregó que “todo el mundo sabía lo que pasaba en el país, había un golpe de Estado”.

 -¿Cuáles fueron las órdenes que recibieron de sus superiores?, insistió el representante del Ministerio Público.

No, yo tenía que darle de comer a la gente, tenía esa preocupación nada más.

-¿Era cocinero usted?, apuró el juez Ferro.

No, era el contador.

Preguntado por algunos de los prefectos imputados en el juicio el testigo afirmó que Félix Ovidio Cornelli “era el prefecto de Zona pero ni me acuerdo la cara”; que Néstor  Alberto Nougués también estaba en la Zona y él en Ing. White, “sé que estaba en informaciones o inteligencia, no sé dónde estaba”; y respecto a Luis Ángel Bustos que “me parece que era un gordito pero no me acuerdo, no, no”.

Antes de terminar la Fiscalía concluyó que el testigo era “reticente” y “ocultaba información” por lo cual pidió que sea investigado por falso testimonio y se proceda a su detención si correspondiere.

Contra la inteligencia

La mañana del miércoles 22 se destinó a escuchar a un docente del Instituto de Inteligencia de las Fuerzas Armadas dependiente del Estado Mayor. El teniente de navío Edgardo Luis Lainati fue citado por la defensa particular y respondió preguntas vinculadas a la función y acción de la contrainteligencia.

El testigo, que se desempeñó en la Contrainteligencia de Puerto Belgrano desde fines de la dictadura hasta mediados de los ochenta, definió a esta última como la “función defensiva, preventiva que se antepone a la inteligencia que pude desarrollar algún actor o el enemigo sobre el personal propio o sobre instalaciones propias, se desarrolla a través de contra información”.

Sostuvo que la inteligencia es “información que fue sometida a un análisis” y permite definir una estrategia, un “orden de batalla” y organizar los recursos. La contrainteligencia “en tiempos normales se encarga de procesos de contra infiltración, estudio de aquellas personas que quieren integrar cuadros permanentes de la Armada y los que se quieren vincularse, instituciones, civiles. También se estudia a las visitas, se las registra y se las acompaña (…) Le indica al canal conductivo sobre posibilidad de traiciones”.

Más adelante el juez Bava advirtió que venían hablando de “generalidades” y apretó el interrogatorio preguntando qué medidas de contrainteligencia se empleaban durante la dictadura. “En cuanto al ingreso los mismos estudios de ahora, si traía alguna vulnerabilidad, si estaba fuera de la ley, si tenía procesos penales, si no tenían contravenciones delicadas que marcaran un perfil que pueda ser peligroso para la función militar, eso para el que tenga intención de integrar los cuadros permanentes”.

-¿El partido político se preguntaba en ese momento?

¿El partido político?

-Sí, su preferencia política.

…sí había una, un…

-Un ítem.

Sí, un ítem que después se borró, se actualizó y no se preguntó más. Estaba en el reglamento, yo no hacía eso… era de ideologías extrema, así, en general.

Desde entonces Lainati intentó sobrellevar las preguntas de las partes aunque, antes de terminar, pudo escuchar el pedido de la querella y Fiscalía para que se lo investigue por falso testimonio.

Las próximas audiencias públicas del juicio serán el martes 5 y el miércoles 6 de mayo desde las 9 en Colón 80 de Bahía Blanca.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s