Massot, milicos y un infierno dantesco

“Estamos juzgando a los integrantes de las instituciones públicas fundantes de esta ciudad”, dijo el fiscal Abel Córdoba durante la introducción de su alegato en el juicio contra 17 represores del Comando V Cuerpo, recordando la llegada del Ejército Argentino a esta geografía en el marco de la ofensiva militar que perpetró el genocidio de los pueblos originarios.

Siguiendo la línea represiva destacó que “establecieron el control social durante toda su historia igual que el resto de las fuerzas armadas. El golpe de Estado del 55 salió de esta ciudad. Pero llegaron a convertirse, en la época de estos hechos, en el ejército de ocupación de su propio territorio a partir de la aplicación de la doctrina francesa. Y lo más grave, pasaron a la clandestinidad a instituciones públicas para cometer desde esa clandestinidad los crímenes más atroces” utilizando como instrumento el terror.

Y para eso contaron y cuentan con la familia Massot y su diario La Nueva Provincia, que ya en 1973 instaba a los criminales de uniforme a actuar “sin contemplaciones ni concesiones”, construyendo desde su “usina ideológica” la ficción de “un clima de guerra interna”. “Estos acusados siguen ejerciendo la tortura, siguen con el poder que les queda accionando contra las víctimas, contra sus familiares. Siguen callando la información que tienen acerca de qué hicieron con los desaparecidos”, afirmó Córdoba. Sigue leyendo

Seguir planteando lo imposible

En su paso por la ciudad para declarar como testigo de concepto en el juicio por los crímenes de lesa humanidad cometidos desde el Comando V Cuerpo de Ejército, la directora ejecutiva del Instituto Espacio para la Memoria, Ana María Careaga, dialogó con El Juicio desde la Calle sobre la construcción del Otro como enemigo a perseguir y el rol del “testigo necesario” que declara sobre las vivencias traumáticas sufridas durante el terrorismo de Estado.

Además valoró la institucionalización del discurso de los organismos de derechos humanos y opinó que su rol “ha sido clave, han luchado históricamente, han sido motor a nivel local,  nacional y mundial y eso no debería cambiar. Deberían ser siempre los guardianes de esa postura ética que han tenido”.

Respecto al juzgamiento de las complicidades civiles y a los beneficiarios económicos sugirió “plantearse lo imposible para ver hasta dónde se llega”. Sigue leyendo